En Biotectura entendemos la medicina estética como una disciplina de precisión. No se trata de sumar estímulos, sino de leer la estructura, interpretar la biología y proyectar mejoras reales sobre el rostro y el cuerpo. Cada piel es un sistema vivo, con capas, tiempos y respuestas propias. Y algunos tratamientos, por su lógica biológica, encajan de forma natural en esta manera de trabajar.

Uno de ellos es el plasma rico en plaquetas.

No es una técnica nueva.
Pero sí una de las más coherentes cuando el objetivo es regenerar sin alterar la identidad.

Qué es el plasma rico en plaquetas y por qué funciona

El plasma rico en plaquetas (PRP) se obtiene a partir de la propia sangre del paciente. Mediante un proceso controlado de centrifugado, se separa el plasma con alta concentración de plaquetas, que contienen factores de crecimiento esenciales para la reparación y regeneración tisular.

En términos simples: no se introduce nada ajeno al cuerpo.
Se reactiva la capacidad natural de la piel para repararse.

Por eso, cuando se habla de plasma rico en plaquetas prp Palermo, se hace referencia a una técnica ampliamente utilizada en entornos clínicos avanzados, donde la biología se convierte en herramienta de diseño cutáneo.

Cómo se realiza el tratamiento

El procedimiento comienza con una extracción mínima de sangre. Tras el procesamiento, el plasma se aplica mediante microinyecciones superficiales en las zonas a tratar.

No hay volumen artificial.
No hay cambios abruptos.

El PRP actúa como un estímulo arquitectónico interno:

  • mejora la calidad de la piel

  • aumenta la luminosidad

  • refuerza la textura

  • favorece la producción de colágeno

La sensación posterior es de piel activada, con un enrojecimiento leve y transitorio. El proceso regenerativo continúa durante las semanas siguientes, de forma progresiva y silenciosa.

Resultados que se construyen, no se imponen

El plasma rico en plaquetas no busca transformar rasgos. Su valor está en mejorar el terreno: una piel más densa, más uniforme, con mejor respuesta a otros tratamientos.

Por eso se integra con frecuencia dentro de planes completos de tratamientos faciales, donde se combinan técnicas biorregenerativas, tecnología médica y protocolos personalizados según el estado real del tejido.

En arquitectura, ningún proyecto se sostiene sin una buena base.
En estética, ocurre lo mismo.

Para quién está indicado

El PRP es especialmente adecuado para:

  • pieles apagadas o fatigadas

  • primeros signos de envejecimiento

  • prevención del deterioro cutáneo

  • pacientes que buscan naturalidad absoluta

  • personas que desean mejorar la calidad de la piel sin rellenos ni volúmenes

También es un excelente aliado en protocolos post-láser o tras procedimientos que requieren acelerar la recuperación tisular.

Biología, diseño y tiempo

En Biotectura, cada tratamiento se concibe como un plano maestro. El plasma rico en plaquetas no es un gesto aislado, sino una decisión estratégica dentro de un proyecto más amplio: respetar la identidad, trabajar con la biología y permitir que la piel evolucione con coherencia.

La belleza bien diseñada no se nota de inmediato.
Se percibe cuando todo encaja.